Los inicios: hacer fácil un sector históricamente complejo

Jordi Pagés, CEO y co-founder de Weecover, conoce bien el sector asegurador desde dentro. Tras años trabajando en corporate, empezó a detectar una necesidad clara: la industria seguía siendo compleja, poco accesible y difícil de integrar en propuestas digitales modernas. De ahí nació la inquietud que acabaría convirtiéndose en Weecover.

El propósito era claro desde el inicio. No se trataba solo de lanzar una nueva empresa, sino de simplificar radicalmente la experiencia del seguro. “¿Por qué tiene que ser tan complejo?”, se preguntaban. Junto a su socio Rafa, Jordi decidió abordar ese reto desde la tecnología, combinando conocimiento profundo del sector con una visión digital y flexible.

El punto de partida fue una conversación informal con profesionales del sector y amigos, donde la idea de una solución ‘plug and play’ para la distribución digital de seguros despertó un interés inmediato. Ese fue el detonante definitivo para emprender.

 

La empresa hoy: tecnología flexible para el embedded insurance

 

Weecover nació para resolver un problema muy concreto: permitir que empresas no expertas en seguros puedan integrar este producto en su propuesta de valor de forma sencilla. Desde retailers hasta fintechs o neobancos, la compañía habilita el embedded insurance dentro del customer journey del cliente final, sin fricciones y de manera transparente.

Uno de los grandes diferenciales de Weecover es la flexibilidad de su plataforma. Diseñada desde cero para adaptarse a múltiples casos de uso, su metamodelo permite responder a necesidades muy diversas en canales, productos, métodos de pago o modelos de suscripción. A esto se suma un profundo expertise asegurador que refuerza su propuesta frente a otros players del mercado.

En términos de evolución, la compañía ha alcanzado un hito clave con la finalización de su solución central, implantada ya como plataforma integral para aseguradoras. Este paso completa toda la cadena de valor tecnológica del sector y marca un antes y un después en su posicionamiento.

Hoy, Weecover cuenta con un equipo altamente cualificado y presencia en varios países, incluyendo España, Italia, Portugal, Alemania y México, con claras capacidades de escalado internacional.

El camino con Swanlaab: acompañamiento más allá del capital

El encuentro con Swanlaab se produjo en 2024, durante el proceso de financiación de la última ronda, coincidiendo en South Summit. Desde entonces, Jordi destaca especialmente la cercanía y la empatía del equipo.

Más allá del capital, han aportado mentoría, acompañamiento estratégico y apoyo en momentos clave, especialmente en la construcción del equipo y de la estructura comercial. “Swanlaab es un socio que te acompaña, te entiende y te apoya en las distintas etapas de la empresa”, resume Jordi.

A otros founders, les aconseja valorar no solo el dinero, sino la calidad humana y la capacidad de empatía de los inversores; fundamentales en un camino largo y exigente como lo es el de una startup.

Detrás del founder: equipo, resiliencia y equilibrio

Lo que más disfruta Jordi de ser founder es ver crecer al equipo y todo lo que son capaces de construir juntos. Lejos de romantizar la presión, asume la incertidumbre como parte natural del viaje emprendedor.

Para gestionarla, apuesta por el equilibrio: deporte, naturaleza, lectura y espacios de reflexión que le permiten “resetear” y mantener la claridad mental. Sus referentes no son figuras concretas, sino los propios emprendedores con los que se ha cruzado a lo largo del camino, a quienes admira por su valentía y compromiso.

Propósito y Futuro: una disrupción sostenible

La ambición de Weecover es convertirse en un agente transformador del sector asegurador. Jordi visualiza a la compañía como una palanca de cambio que impulse una digitalización profunda y sostenible, tanto en la distribución como en las plataformas principales.

A quienes quieren emprender, les recomienda perseverancia, pero también flexibilidad para ajustar el rumbo según lo que el mercado realmente demanda. “No se trata de tener el producto perfecto, sino el que genera valor y negocio”, afirma.

Reflexiones finales: una maratón bien acompañada

Jordi define su trayectoria emprendedora como una maratón, “el éxito no está solo al final, sino en cada etapa superada”. Si algo tiene claro es que los logros son siempre colectivos y que el verdadero impacto se construye con equipos comprometidos.

Una palabra resume la historia de Weecover: fácil. Porque ese ha sido el objetivo y la esencia del proyecto desde el primer día.