Un sistema que ya no es complementario
España se sitúa entre los países con mayor consumo de productos acuícolas del mundo, muy por encima de la media europea y prácticamente duplicando el promedio global, y más de la mitad de esos productos, procede de piscifactorías y no de la pesca extractiva.
Durante años, la acuicultura se ha considerado un sistema agregado a la producción extractiva de alimentos de origen marino. Sin embargo, hoy es un sistema de producción estratégico.
La acuicultura no se refiere únicamente de la cría de peces, comprende también el cultivo en condiciones controladas de organismos acuáticos (peces, moluscos, crustáceos y algas). Se trata de una actividad con más de cuatro mil años de historia que, en apenas medio siglo, se ha convertido en un sector socioeconómico de relevancia global, generando más de 14 millones de empleos y desempeñando un papel decisivo en la disponibilidad de proteína animal.
Los productos acuáticos, procedentes tanto de la pesca extractiva como de la acuicultura, siguen siendo una de las principales fuentes de proteína animal en el mundo. En un contexto de transición hacia sistemas alimentarios más sostenibles, la acuicultura destaca además por su menor huella de carbono en comparación con otras producciones ganaderas. Su capacidad para integrarse en comunidades costeras y rurales, sostener empleo local y mantener tradiciones productivas refuerza su dimensión económica, social y cultural. En países como España, su peso económico y su capacidad innovadora la sitúan en una posición destacada dentro de la Unión Europea.
Un entorno regulatorio cada vez más exigente
A nivel global, la acuicultura se ha consolidado como el principal motor de crecimiento en la disponibilidad de productos acuáticos, superando en volumen a la pesca extractiva y mostrando tasas de crecimiento sostenidas. Sin embargo, en el entorno europeo el sector convive con una realidad más compleja.
La Unión Europea ha reforzado su compromiso con un desarrollo sostenible y resiliente mediante políticas estratégicas que afectan directamente a la pesca y la acuicultura, como son la Política Pesquera Común, las directrices para una acuicultura más sostenible y competitiva en el horizonte 2021-2050, el Fondo Europeo Marítimo de Pesca y de Acuicultura, o el reciente refuerzo del sistema de control y trazabilidad de las capturas. Este marco regulatorio responde a objetivos de sostenibilidad y transparencia, pero también introduce una elevada complejidad administrativa y operativa que condiciona la competitividad del sector.
Mercado europeo: estabilidad productiva y presión competitiva
Al mismo tiempo, el mercado europeo muestra señales de estancamiento en consumo de productos de origen acuáticos, con un consumidor más sensible al precio y más exigente en términos de calidad, origen y seguridad alimentaria.
La Unión Europea continúa siendo importadora neta de productos acuáticos, mientras países terceros incrementan su capacidad productiva y su competitividad en costes. En este contexto, el posicionamiento competitivo de Europa pasa por estándares elevados de sostenibilidad, certificación ambiental, diversidad de especies y control sanitario en los sistemas productivos. Esa diferenciación requiere inversión constante y una mejora continua de los mismos.
Seguridad alimentaria y control del origen
La seguridad alimentaria es otro elemento que ha ganado protagonismo. Los episodios recientes relacionados con contaminantes ambientales en determinadas especies salvajes o con la detección de parásitos en productos importados recuerdan la importancia de los sistemas de control y trazabilidad.
En esta realidad compleja, la acuicultura ofrece ventajas estructurales al permitir gestionar el entorno productivo desde el origen, incluyendo la alimentación, la calidad del agua, la densidad de cultivo y la sanidad animal. Esto no elimina los riesgos, pero sí permite abordarlos de manera preventiva y basada en datos.
Tecnología y sanidad animal como palancas de competitividad
En este punto emerge uno de los retos más relevantes para el futuro la acuicultura, la gestión biológica de las especies cultivadas y, en particular, la salud de los peces. El impacto del cambio climático, el aumento de la temperatura del agua, la aparición de nuevas patologías y la presión por mejorar la eficiencia productiva obligan a avanzar hacia modelos más predictivos y menos reactivos. La acuicultura moderna se sustenta en el conocimiento profundo de la biología de las especies y en la incorporación de tecnologías capaces de anticipar problemas sanitarios, optimizar el rendimiento y reforzar la sostenibilidad.
España cuenta con una posición sólida en I+D acuícola y con un ecosistema científico y tecnológico capaz de aportar soluciones en este ámbito. La incorporación de herramientas biotecnológicas y de monitorización avanzada no es una cuestión accesoria, sino una condición para mantener la competitividad en un entorno regulatorio exigente y en un mercado globalizado. En esta línea se enmarcan desarrollos como los de KOA Biotech, orientados a mejorar la gestión sanitaria en acuicultura mediante tecnologías que permiten detectar y prevenir riesgos, aportando mayor previsibilidad y robustez a los sistemas productivos.
Producir mejor como desafío estratégico
La acuicultura europea se encuentra un momento de consolidación y tecnificación. Convive con la pesca extractiva dentro de un mismo sistema alimentario y comparte con ella el objetivo de garantizar recursos marinos gestionados de forma sostenible. Pero su papel como fuente controlable, tecnológicamente integrable y socialmente relevante de proteína animal adquiere cada vez mayor protagonismo. El desafío no es únicamente producir más, sino producir mejor, con mayor conocimiento biológico, con más tecnología incorporada y con una visión estratégica que entienda la innovación como palanca de competitividad.
Desde Swanlaab Innvierte Agrifoodtech Fund apostamos precisamente por el desarrollo de un tejido tecnológico sólido que refuerce la competitividad del sector agroalimentario. Impulsar innovación aplicada en ámbitos críticos como la sanidad animal es contribuir a la resiliencia y sostenibilidad del sistema alimentario en su conjunto.
Referencias
“Informe de la agricultura en España 2025”, APROMAR, 2025
“Recall of fish from the market due to Anisakis contamination”, TEDEPAD, 2025.
“Seguridad Alimentaria”, IP Acuicultura, 2025.
“Rapid Alert System for Food and Feed (RASFF)”, Comisión Europea, 2025
“EU Fisheries Control Regulation”, Comisión Europea – Oceans and Fisheries, 2025.
“EU Parliament approves new fisheries control rules”, The Skipper, 2025.
“Pesca marítima de recreo”, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), 2025.
“Será obligatorio registrar las capturas de pesca recreativa con la app PescaRec”, Maldita.es, 2025.
“España se mantiene como primer productor de acuicultura de la Unión Europea”, MAPA, 2025.
“La acuicultura en España en 2024: estabilidad en el mar y crecimiento en agua dulce”, Interempresas, 2024.
“Informes y estudios sobre acuicultura”, IP Acuicultura, 2025.
“Criadero de lubina y dorada en Marruecos marca un punto de inflexión para Europa”, Huffington Post, 2025.
“Alerta alimentaria por exceso de mercurio en pescado español”, Antena 3 Noticias, 2025.
