Llevamos ya un buen tiempo escuchando que la IA lo va a cambiar todo. Y seguro que esto será una realidad, de hecho, ya lo está cambiando todo. Pero en el día a día de un founder que está construyendo software empresarial, sé que la sensación es distinta: ¿entusiasmo?, sí, ¿oportunidades enormes? también. Pero junto con ellas, presión, ruido y una avalancha de expectativas externas.

Lo veo cada semana: pitch decks que empiezan por “AI-first”, clientes que preguntan por IA aunque aún no tengan claro qué necesitan, y equipos que se sienten obligados a añadir capacidades generativas incluso cuando eso no resuelve el problema real de sus usuarios.

Como socio de un fondo de etapa temprana que vive metido en el barro del B2B, he aprendido que en esta nueva fase hay dos verdades coexistiendo: la IA está transformando el software enterprise, y el “hype” está confundiendo a más de uno.

Y como founder, tú, que estás leyendo esto, necesitas saber distinguirlas para construir algo que dure.

Déjame contarte dónde está cada una.

Dónde está el hype

1. “AI-first” como propuesta de valor… sin un “pain” claro detrás

Muchos proyectos nos llegan con un discurso más centrado en la tecnología que en el problema. Y cuando eso pasa, la ventaja competitiva es débil. Si lo que ofreces se puede replicar añadiendo una integración con un modelo base, no estás construyendo un producto sostenible.

2. Copilots genéricos, sin contexto ni workflow

Un chatbot no soluciona por sí mismo un proceso complejo. Si no entiende el entorno, los datos y las dependencias, su aporte es limitado. Y créeme: los clientes corporativos lo notan de inmediato.

3. Expectativas irreales de adopción

La verdad incómoda: vender a enterprise es lento.

La IA no elimina procurement, compliance, ni las integraciones profundas que hacen que un software funcione de verdad. Lo que veo es que muchos equipos subestiman estos tiempos… y luego se frustran.

Dónde está la realidad (y las oportunidades de verdad)

1. La IA como motor, no como eslogan

Cuando la IA está bien aplicada, no necesariamente aparece en la demo como un “efecto wow”: aparece en los resultados. En el ticket medio, en el tiempo ahorrado, en la reducción de errores.

Los productos fuertes no venden “IA”, venden impacto tangible.

2. Los casos de uso verticales están despegando primero

Legaltech, ciberseguridad, soporte, análisis de documentos, calidad industrial…

Donde hay datos, procesos repetitivos y decisiones basadas en contexto, la IA ya está generando retornos rápidos. Ése es el terreno donde la adopción está avanzando de verdad.

3. Los workflows híbridos funcionan mejor

Los mejores productos que vemos tienen algo en común:

  • no intentan sustituir al usuario, sino ampliar su productividad.
  • Le quitan la parte tediosa, le preparan el terreno y le permiten tomar mejores decisiones.

Si tú eres founder, ¿qué deberías llevarte de todo esto?

Aquí es donde quiero hablarte más directamente, porque estas conclusiones salen de acompañar a muchos equipos, y de ver lo que funciona y lo que no cuando se construye software enterprise en serio.

1. Enfócate en el dolor, no en la tecnología

Tu cliente no compra IA. Compra menos trabajo manual, menos errores, más velocidad o más ingresos. Si no te obsesionas con ese dolor, vas a terminar construyendo funcionalidades, no un producto.

2. Piensa en defensibilidad desde el día 1

La única manera de construir algo duradero es tener algo que el resto no pueda replicar, o que le cueste mucho esfuerzo y recursos: datos propios, integraciones profundas, conocimiento del dominio, procesos complejos que automatizas mejor que nadie.

3. Diseña tu producto para una empresa real, no para una demo

Security reviews, compliance, roles y permisos, logs, auditoría, onboarding…

Lo sé, no suena glamuroso, pero esto es lo que diferencia un “proyecto prometedor” de un software enterprise que crece.

4. Construye con visión, pero vende con pragmatismo

A nosotros como inversores nos entusiasma ver hacia dónde puede ir tu producto, pero lo que hace que invirtamos es ver tracción hoy: pilotos reales, usuarios que lo usan, workflows que funcionan.

Una reflexión personal para cerrar

Creo que estamos viviendo un momento fascinante. De verdad. Pocas veces en software enterprise se abre una ventana tan grande de oportunidad. Pero también es un momento ruidoso, lleno de presión por “subirse al tren de la IA” aunque no quede claro a dónde lleva.

Si tú estás construyendo en este entorno, lo que te animaría a hacer es esto:

No intentes seguir el hype.
Intenta entender profundamente un proceso, un cliente y un dolor.
Y usa la IA para resolverlo mejor que nadie.

Si haces eso, no solo vas a destacar entre los decks que vemos cada semana, sino que vas a estar construyendo algo con impacto real, con base sólida y con una ventaja competitiva que sí sobrevivirá al ciclo del hype.

Y ahí es donde, como fondo, queremos estar contigo.